Publicado en el diario la cuarta
Revista VAS nº 1314
Cada hombre debe revisar regularmente sus testículos, para comprobar que no haya aumento de tamaño, dureza o molestias.
Aproximadamente el 10% de la población masculina de todas las edades tiene algún de enfermedad, aunque no siempre se manifiesta. Por eso, la recomendación es acudir a chequeos urológicos preventivos o frente a cualquier cambio notorio en los testículos.
En general, el hombre tiende a consultar poco.
Entonces, acude al doctor cuando el varicocele está más avanzado, haciendo más difíciles las posibilidades de tratamiento”, explica el urólogo y sexólogo Mauricio Salas Sironvalle.
Aconseja que, a modo de control preventivo, los hombres mayores de 40 tienen que acudir por lo menos una vez al año al urólogo, aunque no tenga problemas testiculares o de otra índole.
Ahora, en el caso de presentar dolor o aumento o disminución de tamaño, por ejemplo, el chequeo es estrictamente necesario.
El experto asegura que ”el mayor riesgo de un varicocele no tratado a tiempo es que se pueda perder la funcionalidad del órgano y, por lo tanto, en ese caso hay que recurrir a una operación para su extirpación”.
¿Que es?

El varicocele corresponde a la dilatación de las venas (del cordón espermático) encargadas de drenar los testículos, lo que permite que la sangre no ‘suba’ y ‘se devuelva’.
Cada una de las gónadas masculinas (testículos) posee una de estas venas que asciende hasta las arterias renales, a la altura del riñón. La vena derecha entra al torrente sanguíneo en un ángulo poco pronunciado, permitiendo el escurrimiento sin problema de la sangre.
Sin embargo, la izquierda sube directamente, entrando a la arteria renal de manera perpendicular. Esto hace que haya una columna de sangre qué está presionando hacia debajo de manera constante, lo que expone a la estructura que rodea al testículo.
“Esta combinación de falla valvular y estructura anatómica del varón hace que el varicocele se produzca con mucha mayor frecuencia en el lado izquierdo. O sea, no tiene relación con golpes, mala alimentación ni nada de eso”, señala el doctor Salas.
“Los hombres más propensos a general varicocele son aquellos que pasan más tiempo de pie o caminando y quienes presentan alguna falla congénita en la válvula encargada de regular ese flujo sanguíneo”, complementa.
Caracteristicas
Según el especialista, este trastorno puede producirse a cualquier edad, aunque suele diagnosticarse con más frecuencia en la población joven (entre los 15 y 30 años, aproximadamente).
“Mientras antes se detecte es mejor, porque se procede a un tratamiento en una etapa incipiente de la enfermedad. incluso, puede que en algunos casos sea en una grado tan pequeño que no sea necesario realizar una cirugía”, expresa el facultativo.
Con respecto a los síntomas, asegura que hay presencia de un agrandamiento de los conductos del testículo afectado, lo que hace que se sientan ‘retorcidos’ al palpar el escroto. O sea, existe sensación de una protuberancia.
En un bajo porcentaje, el varicocele no tiene síntomas que pudieran hacer presumir su presencia, por lo que es esencial someterse a controles a toda edad (sobre todo en caso de antecedentes familiares).
“Cuando hay una columna venosa presionando hacia abajo, el testículo se ve imposibilitado de eliminar sustancias tóxicas y, además, se ve alterado ya que se produce una atrofia que provoca la disminución paulatina de su tamaño”, aclara el profesional.
Los principales problemas de esa situación son el dolor permanente (provocado por el daño) y la presencia de problemas fértiles debido al mal funcionamiento del testículo.
Tratamientos
Debe ser prescrito por un especialista (nunca por automedicación o por consejo de algún amigo), así como la edad del paciente, su historial médico, el daño causado, entre otros factores.
“Hay dos tratamientos principales. El primero es un seguimiento, para mantener el trastorno en observación a través de ecotomografias testiculares y, eventualmente, un espermiograma para asegurarse de que no hay daños mayores”, añade el urólogo.
“El otro camino es la cirugía, la cual se indica cuando hay mucho dolor o el varicocele es muy grande. también, cuando hay un atrofia o alguna alteración significativa del espermiograma, lo que significa que hay un riesgo para la fertilidad”, agrega.
El doctor Salas concluye que esta intervención es simple y ambulatoria: “se hace una incisión pequeña a nivel inguinal y se acomoda una o dos venas, que son las que distiendes y provocan el varicocele. esos es todo”.
Aumento de tamaño
En la mayoría de los casos, un hombre que presenta varicocele verá reducido el tamaño del testículo afectado (pudiendo, incluso, ser ambos). Por eso, cuando se evidencia un aumento en la masa puede ser señal de otro trastorno.
Aclara el doctor Mauricio Salas Sironvalle: “los aumentos de tamaño pueden tener varias causas, benigna o maligna.
Entre las primeras, lo más frecuente es que sea hidrocele; o sea, un aumento de liquido en las membranas. también se puede deber a procesos infecciosos, como una epididimitos o una inflamación de un golpe”.
Otros posibles orígenes de este tipo son: una hernia, aumentos de tamaño a nivel del epidídimo o incluso quistes.
“Entre los trastornos malignos, los más frecuente es un tumor testicular, lo que implica riesgo de cáncer. Cada varón tiene que examinar sus testículos, para comprobar si hay alguna dureza o aumento de tamaño, para acudir aun especialista”, concluye.
