BlogCáncer en UrologíaUrologia

Pólipo: tumor vesical o cancer de vejiga

Publicado el

¿QUÉ ES LA VEJIGA?

La vejiga es un órgano hueco situado en el hemi-abdomen inferior, es el reservorio de orina (producida por los riñones).  La vejiga almacena la orina hasta una cantidad adecuada (250 a 300 ml) luego envía una señal al cerebro provocando el deseo de orinar. Las principales enfermedades de la vejiga son: infección (cistitis), los tumores (pólipos, cáncer de vejiga …) los cálculos, etc.

 

¿Qué es un pólipo o cáncer vesical?

En la vejiga, a las neoplasias se le llaman habitualmente pólipo, tumor, o cáncer de la vejiga. El término “pólipo”, se refiere en general a tumores benignos “superficiales”. Los tumores en general son malignos pero de diferente agresividad. Lo que realmente cuenta es la etapa de las  lesiones (grado de diferenciación e infiltración), porque es la  etapa que determina el tratamiento y pronóstico.
El cáncer de vejiga tiene una incidencia de 2-3 por 100 mil habitantes.
El tipo celular mas frecuente, es el carcinoma de células transicionales, encuentrandose en más del 90% de los pacientes, siendo el resto carcinoma de células escamosas y adenocarcinoma.

 

 

Este cáncer se presenta después de los 60 años y es más frecuente en el sexo masculino, con una relación que varía de 3:1.
En el momento del diagnóstico aproximadamente el 85 % es superficial, 10% infiltrante y Carcinoma in situ en el 5 %.
Su principal característica es la alta frecuencia de recidivas. Entre el 80 al 90 % de los pacientes presentan un nuevo tumor a los 5 años del tratamiento inicial.

 

CAUSAS

Existe una clara relación de este cáncer con factores ambientales. La exposición industrial o laboral a tinturas cómo anilinas, la quimioterapia en general, la radiación, infección crónica y la ingesta de grandes dosis de fenacetina.

El  tabaco, tiene una gran relación con el desarrollo del cáncer de vejiga.  El riesgo es 4 – 6 veces mayor que los no fumadores.

 

¿Cuáles son los síntomas   y signos en   el cáncer de vejiga?

Presencia de sangre en la orina sin otra molestia

Lo más frecuente, es la presencia de sangre en la orina, este se produce con mayor frecuencia al final de la micción.

Por lo general el sangrado por la orina es un síntoma aislado, es decir no existe el dolor o fiebre, u otros síntomas urinarios. En caso de hemorragia abundante, se pueden formar coágulos, bloqueando o disminuyendo el chorro miccional.

A veces no hay sangre visible en la orina, pero la presencia de sangre se detecta durante un examen de rutina urinario. Este tipo de sangrado, es llamado hematuria “microscópica”.

 

Otros síntomas:

Los tumores o Pólipos pueden dar lugar a deseos de orinar con frecuencia de día y de noche (polaquiuria), el deseo de orinar permanente, infección urinaria recurrente (debido a la presencia de los pólipos).

 

¿Cuáles son los exámenes en el caso de sospecha de tumor vesical?

Examen cito-bacteriológico de orina: Este examen de orina es el primer examen solicitado por el médico. Se utiliza para confirmar la presencia de sangre en la orina, y buscar una posible infección de las vías urinarias.
Endoscopia vesical (cistoscopia): Este examen permite ver el interior de la vejiga con un sistema óptico. El examen se realiza en la consulta, después de la anestesia local de la uretra, detecta la presencia de un pólipo vesical, su apariencia y su posición.
Citología urinaria: Su estudio detecta anomalías celulares, de difícil implementación.
La pielografía o  urografía intravenosa: Es la  radiografía de las vías urinarias que se hace con inyección intravenosa de productos yodados, permite sobre todo estudiar los riñones y uréteres para verificar la ausencia de un tumor asociado.
Ultrasonido Vesical (ecotomografía): Este el estudio ultrasónico, permite ver el tumor papilar y ayuda al seguimiento y control de las recidivas tumorales.
TAC o Scanner: evalúa la extensión en el caso de infiltración tumoral de la vejiga: búsqueda de ganglios linfáticos y/o invasiones fuera de la pared de la vejiga.

Otra posibilidad es la resonancia magnética (RM), pero no tiene ventajas significativas sobre el TAC, excepto en definir la extensión en la capa muscular vesical.

 

¿Cómo podemos determinar la gravedad y el pronóstico de los tumores?

El pronóstico depende del grado y estadio del tumor.
El grado depende de la magnitud de anomalías celulares ( bien o poco diferenciado).
La etapa o estadio Tumoral:  está determinada por la profundidad del tumor en la pared vesical , la posible extensión del tumor fuera de la vejiga y la presencia de una posible invasión de los ganglios linfáticos u otros órganos a distancia (metástasis).
Diferentes etapas: En la práctica, por lo que se refiere el tratamiento y el pronóstico, hay tumores conocidos como “superficiales”, por un lado, y los tumores conocidos como “infiltrantes”.
Tumores superficiales: La mayoría de los tumores de vejiga son superficiales, el tumor puede ser simple o múltiple, papilares y no papilares (sesiles de base amplia).
Carcinoma in situ: El carcinoma in situ es un tumor plano, no papilar, que se encuentra en el espesor de la mucosa. Puede estar solo (10%), o asociado a uno o más pólipos.
Tumores Infiltrantes: Estos tumores son generalmente menos polipoideos, se llaman “invasores”, porque penetran sus raíces en la pared de la vejiga, en la capa llamada “muscular” (que contiene las fibras musculares de la vejiga).

 

 

TRATAMIENTO
Cáncer Vesical superficial

En el cáncer superficial el tratamiento de elección es la resección endoscópica, tumoral (RTUV). Dependiendo de las características tumorales se puede iniciar un tratamiento complementario, tipo quimio-inmunoterapia con instilaciones BCG.
La resección endoscópica, se realiza bajo anestesia general o regional (anestesia espinal). Se utiliza un instrumento (resectoscopio), este se   inserta a través de  la uretra, permite resecar y extirpar los tumores, y coagular la zona basal. Al final de la operación, se coloca un catéter urinario, retirandose entre  24 y  48 horas después de la operación.

 

CANCER VESICAL INFILTRANTE

El tratamiento del cáncer infiltrante (compromiso de la muscular vesical) y especialmente el invasor (compromiso extravesical),, requieren un tratamiento mas agresivo.  El tratamiento de elección actualmente es la cistectomía radical y derivación urinaria.

En los casos cuando hay rechazo de la operación radical o en pacientes con mayor riesgo quirúrgico la alternativa es la resección endoscópica profunda seguida de quimioradioterapia y/o radioterapia.

En los tumores más avanzados, es decir con metástasis reducidas ,existe  la opción de la quimioterapia, clásicamente  Protocolo M-VAC (cisplatino, vinblastina, adriamicina y metrotrexato) Protocolo CMV (cisplatino, metotrexato y vinblastina), protocole CISCA (cyclophosphamide, doxorubicine et cisplatine) – protocolo CISC (ciclofosfamida, doxorrubicina y cisplatino).