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ORIENTACIÓN SEXUAL

La orientación sexual se define por el género sexual por el cual el individuo se siente atraído.  La situación más frecuente es del hombre atraído por las mujeres o viceversa en este caso hablamos de heterosexualidad. Los individuos puede también ser atraídos por personas del mismo sexo: en este caso se habla de la homosexualidad. Por otro lado, algunas individuos pueden ser atraídas por los hombres y las mujeres, conocida como bisexualidad.

La orientación sexual se manifiesta frecuentemente durante la adolescencia.  En este período de fragilidad psicológica y emocional, es difícil reconocer problemas de orientación sexual diferentes de la heterosexualidad. Descubrir su cuerpo y el de los otros es necesario para encontrar un equilibrio relacional.  Entre la homosexualidad y la heterosexualidad exclusiva, existe toda una gama de situaciones y variantes.
Existen diferentes grados de dificultad en vivir con su identidad sexual u orientación sexual.  Puede existir un cierto grado de sufrimiento, cuando la aceptación por parte de la familia y la sociedad, discrimina algunas minorías sexuales.

La heterosexualidad: Es la atracción de individuos de sexo opuesto, una mujer a un hombre y viceversa.  Es considerado por algunos como la más natural, siendo la sexualidad necesaria para la reproducción y la supervivencia de la especie.

La homosexualidad: Se refiere a la práctica de relaciones sexuales con individuos del mismo sexo y/o el deseo sexual por personas del mismo sexo.  El término se aplica por igual a hombres y mujeres.  Hoy en día, la homosexualidad está ganando aceptación como orientación sexual y es mas tolerada socialmente.

Bisexualidad: Es una atracción sexual por individuos de ambos sexos, ya sea simultánea o alternativamente.  Los individuos Bisexuales viven su orientación sexual, de manera mas reservada conocida solamente por sus parejas y sin el conocimiento de familiares o su entorno.  La bisexualidad todavía no es bien aceptada socialmente.

 

TRANSEXUALISMO READECUACIÓN HORMONAL Y QUIRÚRGICA

Algunas personas sufren de una falta de correspondencia entre la identidad sexual de género a los que creen que pertenecen (hombre o mujer) y su identidad sexual biológica.  Esto es conocido como transexualismo.

Aunque las tendencias actuales presentan el transexualismo como una identidad de género de derecho propio la expresión del tercer- sexo (transexuales).
Sigue siendo a los ojos de expertos una enfermedad verdadera, sufrimiento real e intenso de la persona, su frecuencia es de aproximadamente uno de cada 50.000 personas.

Sentirse extraño de sí mismo, viviendo un cuerpo que no es el suyo, obviamente, no es una situación cómoda, especialmente cuando la víctima se siente un «error» de su sexo.

¿Quién no ha dicho un día «si yo fuera una mujer» o «si yo fuera un hombre»?, haciendo hincapié en los beneficios de esa identidad vista desde el exterior.
Reconocer las facetas masculinas y femeninas de sí mismo no implica por ningún motivo ser transexual, sino que refleja una lectura realista de sí mismo.
Si hemos hecho la opción homosexual o bisexual, no ponemos en tela de juicio nuestra pertenencia al género masculino o femenino.
Se podría decir que el Transexualismo es un auto-diagnóstico de la enfermedad, (castración, la reconstrucción genital a la aparición del sexo opuesto, y la toma de hormonas) es auto-prescrito, y el resultado es auto-evaluado. En otras palabras, todo depende de la idea de que los médicos y los pacientes se hacen en conjunto de sus relaciones con el cuerpo, y de la naturaleza última de la conciencia de su propia identidad.
Para otros, la libertad del individuo se extiende incluso hasta la manipulación más invasiva, como resultado de la libre-propiedad y albedrío del cuerpo y la sagrada protección de la esfera privada.
Esto permitiría que algunos médicos encuentren una lógica en la declaración «Yo soy una mujer en el cuerpo de un hombre » (o viceversa).

Si el apoyo psicológico puede tener un gran interés en muchos transexuales, el enfoque global e integral de acompañar a los transexuales a través de un proceso de transformación, y de reasignación sexual, es finalmente el camino mas adecuado.
Aunque encontrar su lugar en la sociedad requiere esfuerzo y trabajo…
Cuando una persona se define como un transexual, ella no escatima voluntad y energía para llegar hasta el final de sus objetivos.
También debemos entender que la determinación sólo es igualada por la fuerza de la convicción de estar en otro cuerpo…

 

 

Se trata de un trastorno de la identidad de género, con la convicción de pertenecer al otro sexo (el deseo de vivir y ser aceptado como perteneciente al sexo opuesto).  Hablamos de transexualismo masculino para un hombre que se siente mujer y transexualismo femenino de una mujer que se siente hombre (su mente estaría atrapada en un cuerpo de sexo opuesto).  La convicción de transexuales se manifiesta inicialmente por un tipo de travestismo y a continuación, por el deseo de cambio de sexo físicamente, mediante el uso de tratamientos hormonales y quirúrgicos.

Posteriormente se efectúa el cambio de estado civil. El tratamiento hormonal permite cambia las características sexuales de las personas hacia las del sexo opuesto (desarrollo de los senos en los hombres, el desarrollo de la vellosidad en las mujeres…) Una intervención quirúrgica permite la transformación final (implantación de prótesis mamarias, la remoción del pene, la creación de un néovagina en los hombres y la eliminación de los senos, la creación de un neopenis en mujeres).
En cuanto a la satisfacción post-op, hay que reconocer que funciona , los transexuales son atendidos médicamente y en algunos casos se efectúa una  readecuación y transformación hormonales y quirúrgicos.. Esto se realiza según un protocolo cuyo objetivo es llegar realmente a la ayuda de los afectados.

En la práctica, es necesario consultar en primer lugar a un sexólogo-quirúrgico, en nuestro Centro, quien efectuara los exámenes generales, hará las primeras evaluaciones, posteriormente evaluado por psiquiatra, y en función de su diagnóstico, va a dirigir a la persona hacia el equipo pluridisciplinario que asumirá la evaluación de la demanda, y la aplicación de las soluciones terapéuticas.
“A nuestros ojos de médicos, el transexualismo no plantea problemas jurídicos, el transexualismo es una enfermedad, y no un objeto de luchas políticas, polémicas o ideológicas. Los problemas a veces complejos que plantea no pueden ser solucionados ni por vía legislativa, ni por el índice de opinión publica, pero si individualmente y con la discreción, la reflexión y la serenidad que corresponde, opinión de médicos especializados y experimentados que actúan en su alma y conciencia según las normas del Código de Deontología Médica, en el único interés de las personas que sufren este trastorno “.