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El sentido del placer

El sentido del placer nos lleva a reflexionar sobre la libertad que se nos otorga o nos otorgamos para ser y hacer, en la busqueda del placer. ¿Estamos sujetos a una prohibición de la religión, o a una presión socio-cultural? ¿Intervienen algunos conceptos erróneos o mitos que impiden la realización del placer y su búsqueda?

“El placer” ha sido siempre el objeto de conflicto con las religiones , principalmente las occidentales católico- cristiana, estos adoptaron fácilmente la tesis platónica en la cual se desprecia el placer y se valoriza el sufrimiento.

 

La obtención del placer y la felicidad  no es un camino o una teoría que permite la laxitud y que autoriza todo tipo de abusos, al contrario requiere para llevarse a cabo un discernimiento existencial. La felicidad sólo puede lograrse si sabemos la diferencia entre nuestros deseos básicos esenciales y nuestros deseos superfluos.

Disfrutar al satisfacer nuestros deseos esenciales,  nos pone en la vía de la felicidad. El sustento de esto seria tratar de aprovechar al máximo el “aquí y ahora” de la dimensión en la vida.

 

 

PLACER VERSUS SUFRIMIENTO

El placer es sospechoso a los ojos de un grupo de “buenos pensadores”, mostrar su alegría, su felicidad no es “correcto”, esta en relación a una postura hipócrita que promueve al extremo la miseria y el sufrimiento. Estas opiniones se basarían en una división entre el alma y el cuerpo, entre la razón y la pasión, y dan la primacía a la inteligencia, relegando el cuerpo-físico para el trabajo “sucio”.

 

 

Estas tendencias mayoritariamente observadas  en el cristianismo y otras religiones monoteístas siempre han fortalecido la idea que el hombre es superior a la mujer, porque se supone que hacen un mayor uso de su razón, mientras que la mujer tendría un monopolio del corazón y del cuerpo.

 

DIFERENTES ENFOQUES Y MIRADAS DEL PLACER

El placer es el sentido de la vida y la existencia, sin ella, la vida no vale nada…
Si usted se siente identificado con esta frase Ud., se reconoce en una filosofía hedonista. Sólo se vive una vez, por lo que necesita disfrutar de su vida lo más satisfactoria y más placentera. Esta tendencia es lo contrario de muchas escuelas de pensamiento filosófico y psico-sociales.
En el psicoanálisis, el ser humano es el terreno de juego de las fuerzas antagónicas que constantemente lo atormentan y perturban, si el se escucha, iría voluntariamente al placer, pero su “Súper Yo” está empecinado a aumentar el grado de conciencia de sus errores, culpabilizarlo, incluso con el menor grado de felicidad.
El concepto religioso del “pecado”, y peor que la maldición original pesa en gran medida en el deseo de felicidad, conocimiento y placer.

 

 

Sin embargo, una mirada más atenta y cercana, sobre lo que impulsa nuestro comportamiento y nuestras decisiones, podemos pensar que es el placer el motor principal.
Si el placer es el sentido de la vida, esto significa que nos aplicamos a alcanzarlo en todos los ámbitos. El placer  concierne a todos los sentidos, la vista, la audición, gusto o tacto.
Por lo tanto, podemos aprender a disfrutar más de los sentidos con una educación que la tendrá por objeto desarrollar la sensibilidad, la receptividad y la capacidad para expresar sus emociones…
Viéndolo desde este punto de vista, Entender el placer como una forma de camino de vida, nos presenta  dimensiones artísticas creativas tanto como aficionado o como creador.

 

El placer nos  permite vivir feliz y así alcanzar  la felicidad y la dicha

“El placer”, se ve como uno de los elementos de la felicidad, pero no es suficiente en sí mismo. Vuestra posición es más restrictiva, y tiende a poner el placer y la felicidad en distintos planos.

 

 

Es interesante observar que muchos filósofos que han escrito sobre la felicidad, a menudo han sido cuidados al referirse al placer…
Cuando se trata de la sensualidad y/o sexualidad, el filósofo, separa el placer de la felicidad, que se presenta como algo global, intangible y fugaz.

¿No decimos que estamos conscientes de la felicidad, que cuando la perdemos?

Durante siglos, filósofos y religiosos se aplican para demostrar que la felicidad no depende del placer (material). Escapar de la tiranía de los sentidos se presenta como un camino de acceso a la felicidad suprema…
Incluso si el placer no es la meta sino la consecuencia de una relación romántica, es el placer que aumenta y colabora a mantener la pasión.

 

El placer permite fortalecer los lazos de afecto y amor, sin placer una relación no tiene sentido.

En esta mirada el placer sirve a la calidad de la relación. En efecto, ¿que seria una relación sin placer? La ausencia de placer es una de las quejas más frecuentes en sexología.
La calidad de la relación requiere una inversión importante por parte de cada integrante de la pareja, “el placer” es la culminación de este esfuerzo, más se da y mayor es la recompensa. El placer y la calidad de la relación se unen indisolublemente al llegar al equilibrio entre “tomar” y “dar”.

Si la sexualidad permanece “pulsional y compulsiva”, se entra en  la lógica en que “tomar “, visible en algunas frases como ” tomar placer”, “beneficiarse”, “tirarse a alguien” o mejor aún “poseerla”. En este sentido, la pareja sexual efectúa un juego que evoca la relación entre depredador y presa.
El macho seductor que “atrapa ” las niñas, como la mujer que “enciende” los hombres, son versiones similares.
Visto desde este ángulo, el placer es totalmente egocéntrico (centrado en uno mismo), y el otro se ve fácilmente tratado como “objeto de placer”.

En la lógica   de “dar” es otra cosa, el hombre enamorado se aplica a “dar” placer a su pareja, su propio placer es amplificada por el placer del otro. Las mujeres enamoradas entregaran caricias más intensas y voluptuosas que llevarán a su pareja al máximo de su deseo.
Para algunos dar placer es una forma de tomar el poder sobre el otro, y si tomamos cierta distancia para estudiar las cosas, ningún hombre puede “dar” placer a una mujer, en primer lugar, ella se debe autorizar a sí misma a vivir la experiencia.

 

El placer es la forma en que la naturaleza ha encontrado para obligar a la gente a tener relaciones sexuales y, por lo tanto, contribuye a la supervivencia de la especie

Según usted la naturaleza ha inventado el placer sexual para promover el deseo de tener relaciones sexuales y, por consiguiente, desempeñarse en la dirección de la procreación.
Esta idea no es nueva, teniendo en cuenta el placer como una recompensa, se admite que los seres humanos se tratarán de repetir tantas veces como le sea posible esta extraordinaria experiencia.
Tienden a buscar parejas con los que reciba el máximo placer… Las parejas estables y bien constituidas, permitirían las condiciones más favorables para el desarrollo de la progenie.

Sin embargo, muchos investigadores están cuestionando esa hipótesis, diciendo, los más radicales que el instinto sexual no existe en los seres humanos, siendo, toda la sexualidad un puro producto cultural… La posición moderada sostiene que el placer sexual trabaja en el sentido del apego y compromiso.

 

 

El placer sirve ante todo para relajarse, olvidarse de las preocupaciones, los problemas, seria una herramienta natural de tranquilidad

Usted piensa el placer permite una relajación valiosa en su vida diaria.
El placer, como sabemos, alivia la tensión, estimula la secreción de endorfinas, que acompaña el placer desempeña un papel importante ansiolítico.

 

 

 

El placer no se limita solamente a resolver las tensiones del deseo sexual, sino también preocupaciones, decepciones, y el estrés.

El Orgasmo involucra muchos elementos, el cuerpo entero participa, adopta la forma de liberación, la eyaculación del hombre, contracciones involuntarias de los músculos perineales de la mujer. Simbólica y físicamente, hay una expulsión.

Al mismo tiempo que los espermatozoides son expulsados por la eyaculación, son también las tensiones que escapan …  Antiguamente,  se  creía en una perfecta simetría de los órganos sexuales hombres y mujeres, siendo los masculinos exteriores y los femeninos interiores, la complementariedad de los genitales y  la mezcla de emisiones, crearía condiciones favorables para la procreación.

Hoy sabemos que las cosas no son tan simples, pero los efectos beneficiosos de placer son tan numerosos, que podríamos formular la siguiente hipótesis.

El Orgasmo al liberar las tensiones acumuladas en el organismo realiza una especie de “reinicio” de la totalidad mente-cuerpo. El placer sexual, sería beneficioso naturalmente, para el conjunto del organismo y permitiría un funcionamiento óptimo.